Semana Mundial de la Lactancia Materna 2013

LogolemaUn año más, se celebra en todo el mundo la Semana Mundial de la Lactancia Materna, del 1 al 7 de agosto.  En esta ocasión la WABA (Alianza Mundial Pro-Lactancia Materna) ha escogido un lema con el que nos sentimos muy identificadas
APOYO A LAS MADRES QUE AMAMANTAN: ¡Cercano, continuo y oportuno!

Un poco más adelante, en octubre, celebraremos en España la SMLM-2013, para la que tenemos planeadas algunas actividades de las que os iremos informando ¡Os van a encantar!😉

No obstante, en estos días queremos aprovechar para difundir más que nunca la importancia del apoyo a las mamás que amamantan. El apoyo de la familia, del personal sanitario, en el trabajo, al fin y al cabo de toda la sociedad… para que la lactancia materna vuelva a ser vista como lo que es, algo NATURAL, y sobre todo, algo NORMAL.

¿Y cómo podemos apoyar a estas mamás y sus hij@s? La OMS también nos deja algunas recomendaciones (pincha en la imagen para verla más grande)

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El plan B al inicio de la lactancia materna

images (4)Cuando por primera vez nos enfrentamos a algo que no habíamos hecho antes y cuando es tan importante como el hecho de hacernos madres y padres, sentimos vértigo e inquietud y todos necesitamos informarnos y aprender. Eso nos pasa a muchas mamás cuando pensamos si vamos a saber dar de mamar a nuestros hijos. Dar el pecho, puede parecer algo innato en el ser humano, pero no está tan claro. Así que os recomendamos a todos los que vais a ser papás y mamás que os acerquéis a vuestro centro de salud os informéis, pero que también vengáis a un grupo de lactancia, porque dentro de los grupos os vais a encontrar muchas experiencias, consejos prácticos y muchos bebés lactantes a los que observar.

Aún así, puede ocurrirnos que cuando iniciamos nuestro camino hacia la maternidad, nos encontremos que no podemos cumplir con las pautas iniciales que nos habían fijado para que todo saliera bien…pues que como en todas las situaciones complicadas que tenemos que afrontar en la vida, siempre encontraremos más de un camino y en el caso que nos ocupa podremos conseguir una lactancia materna exitosa. Porque siempre podemos imaginar una nueva solución y poner en marcha nuestro propio plan B.

Las dos horas siguientes al nacimiento son claves para establecer la lactancia materna.

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Esta afirmación que tienen claros todos los especialistas en LM, Comités de Pediatría, UNICEF y la Organización Mundial de la Salud, parece ser que tiene algunas dificultades para implementarse en la rutina de nuestros hospitales y en esas dos primeras horas que pasamos en reanimación no todas las mamás tienen al lado a su bebé, tal y como es recomendable. ¿Qué podemos hacer? En primer lugar reclamarlo porque es nuestro derecho. Le transmitiremos al personal sanitario que nos atiende que vamos a darle el pecho a nuestro hijo y que como sabrán estas primeras horas son fundamentales para establecer una lactancia materna exitosa. Si aún así, no conseguimos que nos dejen estar con nuestro hijo, pondremos en marcha nuestro plan B. Finalizada la estancia en reanimación, cogeremos a nuestro hijo le acercaremos nuestro pecho y le facilitaremos nuestro calor, siempre en contacto piel con piel para que le vayamos facilitando el agarre y recuperemos el tiempo perdido. Es importante al inicio, no dejarlo dormir solito en su cuna, que lo situemos a nuestro lado recordándole donde está su mamá y enseñándole que tiene a su lado nuestro pecho que es uno de los mejores lugares para empezar a comerse el mundo.

¿Qué pasa si nuestro bebe no nace a través de parto natural  sino que nace a través de cesárea?

En muchos hospitales no van a dejarnos estar con nuestro hijo en unas cuantas horas y, una cesárea es una intervención médica y en muchos hospitales estipulan que es necesario dejar a la madre en reanimación un largo periodo de tiempo. En este caso, nuestro bebé no habría estado con nosotros esas primeras horas vitales para establecer la Lactancia Materna y además han podido administrarle leche artificial a través de una tetina, que no debe usarse hasta que la lactancia este establecida. Si esto nos ocurre lo que podremos hacer será solicitar nuestro bebé si nos encontramos bien y ponernos al pecho cuanto antes. Es difícil dar de mamar en una posición correcta cuando no puedes sentarte con facilidad, cuando es un difícil girarte en la cama y llevas suero en vena y una sonda. Nada que ver comenzar una lactancia después de un parto normal natural libre de cables o sondas y puede hacer que los bebés tengan más problemas para mamar bien los primeros días…recuerda que son los primeros días que toda aventura requiere adaptación y que seguro que puedes conseguirlo.

Lactando-a-un-infante-300x199A menudo se les ofrece el biberón en las primeras horas de vida, Esta supuesta ayuda nos dificulta el establecimiento de la lactancia porque confunde al bebé en la succión y además no incentiva nuestra producción de nuestra leche.

A menudo también los bebés puedes estar más inquietos y está muy extendido el mito de que la debilidad tras la cesárea puede hacer que la leche no alimente lo suficiente, este es uno de los muchos falsos mitos que se han construido en torno a la lactancia materna, pues incluso se ha demostrado a través de diversos estudios que la composición de la leche materna no cambia ni en los casos de madres desnutridas.

Así que te aconsejamos que si tu bebé ha nacido por cesárea busques una postura cómoda para amantarlo. Puedes intentarlo tumbada o con un cojín de lactancia que puede permitirte amantarlo con una postura correcta pero sin tener que aguantar el peso sobre tu vientre.

A menudo loa bebés que nacen por cesárea pueden estar más tranquilos y ser muy dormilones por lo que puede ser bueno que para establecer cuanto antes tu lactancia te estimules con el sacaleches del hospital y que sigas poniendo a tu bebé al pecho cada vez que abra sus ojitos o lo veas agitado. Recuerda que la lactancia materna debe realizarse con una demanda perceptiva, por lo que en cuanto percibamos inquieto a nuestro bebé deberemos ofrecerle nuestro pecho, sin esperar a que llore o se ponga muy nervioso.

Sobre todo, siempre recordad que existen múltiples opciones o como lo hemos llamado nosotros en este post planes B para iniciar satisfactoriamente nuestro recorrido en la lactancia materna aunque resulta evidente que cuando las madres sufren una cesárea necesitan un gran apoyo, orientación y seguimiento de su lactancia.

Diez claves para una lactancia feliz

1. Confía en tu cuerpo y en tu capacidad para satisfacer las necesidades de tu bebé.

Amamantar es una experiencia íntima y natural. Está comprobado que la leche de mujer es buena, excepcional e idónea para nuestra especie, la humana. Si no fuera así nos habríamos extinguido hace mucho.

Cuando el bebé mama estimula toda una orquesta orgánica que hace que se produzca más leche. La lactancia es una simbiosis que produce placer a ambos, es una estrategia de la naturaleza que se asegura de que se perpetúe, ya que durante millones de años se ha venido realizando siempre con éxito.

2. Busca información válida y respaldada por la evidencia científica.

Obtener información completa y actualizada te permitirá escoger con libertad tu estilo personal de crianza. Hay muchísimas referencias en nuestro blog también en OMS y UNICEF.

Desmontar los mitos sobre lactancia sería genial hacerlo antes de dar a luz, para que no te pille desprevenida y en un momento de vulnerabilidad emocional como es el puerperio. Ayuda mucho escuchar experiencias de otras mujeres, acudir a pedir información a los Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna, no olvides que la lactancia tiene un gran componente cultural y es importante sentirte respaldada por tu entorno.

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Descarga “Cuantificación de los beneficios de la lactancia materna: reseña de la evidencia” aquí o pinchando en la imagen.

3. Hay que empezar con buen pie.

Siempre durante la primera hora después del nacimiento es muy importante que el bebé tenga contacto piel con piel con su mamá, en este preciso instante el bebé se encuentra en alerta, despierto y su instinto de succión es poderoso. Si en ese momento te pones al pecho aprende a mamar correctamente. Dos horas después entra en un estado de letargo (6-12 horas) y luego es más difícil despertarlo.

Si no existe patología, cualquier mujer que desee lactar justo después del parto puede hacerlo, tanto si ha sido parto vaginal o por cesárea.

4. Evita en lo posible interferencias.

El uso de chupetes y tetinas durante las primeras semanas puede confundir la succión, ya que es diferente tanto el movimiento como la postura de la lengua, las mejillas y la mandíbula. En un bebé inexperto pueden confundirle y después rechazar el pecho o succionar como si se tratara del chupete-tetina, lo que puede producir grietas y diferentes lesiones debidas a un mal agarre. Piensa que el pecho no es solo alimento sino que es también amor y calor.

5. Qué es calostro y qué es leche.

El calostro es el alimento perfecto para un recién nacido, por varias razones:

  • Es extraordinariamente digerible

  • Tiene gran cantidad de proteínas, vitaminas y minerales

  • Concentración elevadísima de anticuerpos.

Ningún otro líquido es beneficioso para los primeros días de un bebé y mucho menos en prematuros que, por sus condiciones, necesitan un extra. Además, el calostro está concentradísimo en un volumen muy pequeño lo que beneficia también al bebé porque respeta su ritmo de adaptación a una nueva nutrición.

Después del calostro podríamos hablar de una leche de transición que se produce como al segundo o tercer día después de dar a luz (“subida de la leche”) y a partir de la tercera semana aproximadamente comienza a producirse una leche madura.

Nora Perez Con delicadeza

6. Vigila la posición y la succión.

Hay muchas maneras de dar el pecho, pero fundamentalmente deberíamos observar:

  • La barriga del bebé esté pegada a la barriga de la mamá.

  • Su espalda esté alineada con la cabeza.

  • La cabeza debe encontrarse de frente, sin girar el cuello.

  • Su boca debe abarcar la areola y el pezón.

  • Sus labios se encuentran evertidos, doblados hacia fuera.

  • Nariz y barbilla rozan el pecho.

En la mamá: Debe encontrarse con la espalda recta, cómoda y relajada.

Si todo está bien amamantar no duele, si existe dolor o percibimos que el bebé realiza algún sonido o chasquido vigilaremos la posición para perfeccionar la succión.

En las reuniones de los Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna puedes ver cómo otras mujeres amamantan, cómo colocan a sus bebés y cómo maman. Una posición y succión eficaz evita las grietas y la congestión de los pechos.

7. Paciencia… Se necesitan muchas horas y estar muy cerquita para irse conociendo.

Los bebés necesitan tiempo y práctica para mamar con eficacia, a la vez que la mamá también lo necesita para ir reconociendo los recursos que va adquiriendo para satisfacer las necesidades de su bebé.

Para que progrese bien, un bebé debe mamar normalmente entre ocho y doce veces pero lo normal es que pida entre quince y dieciocho veces. Cada uno tiene su ritmo. Algunos maman muchísimo continuamente y otros no.

Mientras maman no sólo se están alimentando y asegurándose una buena producción, también disfruta de tu contacto, del calor de tu piel, de tu olor.

Dar el pecho provoca sueño, aprovecha a descansar mientras tu bebé duerme.

8. ¿Un pecho? ¿Los dos?

La leche cambia la concentración de agua, proteínas y grasa en la misma toma. Hay que asegurarse de “vaciar” un pecho y en la siguiente toma comenzar con el siguiente.

Puedes ofrecer el otro cuando se termine el primero pero si no quiere mejor respetar su decisión y esperar a la próxima toma.

Olvida el reloj y observa las necesidades de tu hijo. Limitar arbitrariamente las tomas a diez minutos cada pecho y cada tres horas, puede hacer que disminuya la producción, que no engorde y que esté irritado e incómodo.

9. ¿“Enganchado todo el día”?

Las primeras semanas los bebés maman muy a menudo. Estimulan los pechos para que produzcan más y más leche, para ayudarlo dale libre acceso a tu pecho siempre que pida o que tú consideres necesario. Evita mirar el reloj. No sólo el pecho alimenta, los bebés prefieren: CONTACTO + CALOR + COMIDA… y por este orden.

Sobre los tres meses pasan por una etapa en la que maman más de lo normal, son crisis de crecimiento, periodos de lactancia intensiva que usan para regular la producción de leche en relación a su demanda.

Sólo la mamá puede amamantar pero coparticipar en la crianza va mucho más allá de la alimentación del bebé: hay que cuidar también de la mamá, velar por la comodidad y las necesidades de las dos, responsabilizarse de otras muchas tareas cotidianas, ofrecer apoyo y confianza y, sobre todo, dar mucho amor.

10. Siempre a punto y en cualquier sitio.

Tenemos el alimento perfecto a la temperatura perfecta, sólo hay que darlo cuando lo necesiten, esto indudablemente es una ventaja en la sociedad en la que vivimos. No hay que lavar excesivamente los pezones, es suficiente con la ducha diaria.

También ayuda mucho llevar ropa cómoda y portear, ya que se mantiene la cercanía con el bebé ayudándolo al acceso al pecho.

(Imagen tomada de porteo natural)

Día Internacional de las Personas con Discapacidad

Para las  madres discapacitadas que amamantamos, la lactancia materna resulta mucho más que, como dice Carlos González, “Un regalo para toda la vida”. No solo es un regalo para nuestros hijos, sino que gracias a este milagro, a esta maravilla de la naturaleza, nosotras, también somos simplemente iguales, legítimas, leonas capaces, capacitadas, en este caso, para alimentar con el mejor producto a nuestros cachorros, a los que les es invisible nuestra discapacidad.
DiaInterDiscapacidad
La leche les sabe igual: rica,  dulce, les embriaga y les consuela como nada en el mundo. El apego se desenvuelve a sus anchas, no hay juicios, ni valoraciones. Todo es tibio, blanco, pacífico, espiritual, humano, animal, y sobre todo, normal. Siempre normal. Una madre, dando tetita a su niño y nada más ni  nada menos. Esa normalidad que tanto buscamos las madres con discapacidad y que la teta, nos ofrece con una facilidad pasmosa y nos hace  sentirnos enteras, más madres que nadie, y a ellos, en nuestro regazo, pese al mundo que a veces no entiende, les acuna y les mima y les prepara  para decirle a los demás, cuando salgan palabras de su boquita, que no pasa nada. “Mamá no ve, mamá no puede caminar si no es con su silla de ruedas, mamá no oye… ¿y  qué?”. Pero cuando llega la noche, el frío, un chichón en la frente que duele, o el médico que nos ha hecho  alguna perrería, ahí está ella. Y encima con algo único, exclusivo y que me hace delirar. Su tetita y su cobijo, nada más ni nada menos.
Susana Mangut